BCI, Chile, Scotiabank y Santander lideran
La banca sigue acelerando su retiro físico en la capital. De acuerdo con cifras de Colliers, cerca de 90 sucursales bancarias han cerrado en la Región Metropolitana durante los últimos 18 meses, reflejando el fuerte giro de la industria hacia la atención digital y la reducción de costos operacionales.
Solo en 2024 dejaron de operar 41 oficinas bancarias. En 2025 se sumaron otras 35 y durante los primeros meses de 2026 ya van 12 cierres adicionales.
Actualmente quedan cerca de 525 sucursales activas en la capital, aunque las proyecciones apuntan a que la cifra seguirá cayendo y podría bajar de las 500 antes de fin de año.
El ajuste responde a un cambio estructural del negocio financiero. Los bancos están priorizando plataformas digitales, automatización y servicios remotos, disminuyendo progresivamente la necesidad de atención presencial.
En paralelo, el fenómeno también deja impactos urbanos visibles. Muchas de las antiguas oficinas bancarias están siendo reconvertidas en centros médicos, cafeterías o tiendas, aprovechando su ubicación estratégica y alto flujo peatonal.
Sin embargo, el panorama es distinto en Santiago Centro, donde varios locales vacíos siguen sin encontrar nuevos arrendatarios. El deterioro de la seguridad y el aumento de la vacancia comercial han frenado el interés inmobiliario en varios sectores tradicionales de la capital.
Dentro de la industria, BancoEstado aparece como la excepción. La entidad pública ha abierto cerca de 20 nuevas sucursales entre 2024 y 2026 y mantiene la mayor presencia en la Región Metropolitana con 145 oficinas activas.
Más atrás se ubican Santander con 105 sucursales, Banco de Chile con 98 y BCI con 82.
