SumUp prometía expansión a medianas empresas, pero hoy enfrenta repliegue y revés judicial

Discurso de crecimiento choca con realidad

SumUp prometía expansión a medianas empresas, pero hoy enfrenta repliegue y revés judicial

Hace no mucho, desde SumUp Chile hablaban de una nueva etapa. La apuesta ya no era solo microemprendedores, sino empresas medianas, con inventarios, empleados y mayor complejidad operativa. El relato era claro: inclusión financiera, digitalización y crecimiento a dos dígitos en un mercado con amplio espacio para innovar.

El propio head de crecimiento para Latinoamérica señalaba que la firma esperaba expandirse con nuevos productos - como cuenta digital, software de punto de venta y tarjeta prepago Mastercard - y capturar a comercios de mayor tamaño. La lógica era simple: si los clientes crecen en productividad, la plataforma también.

Sin embargo, la fotografía actual tensiona ese discurso. La compañía ha reducido su operación en Chile, ajustado equipos y reordenado su estructura local, en un contexto de mayor competencia y presión sobre márgenes. El relato de expansión hacia medianas empresas convive hoy con señales de contracción operativa.

El contraste se vuelve más evidente tras el reciente rechazo de su demanda contra Transbank S.A. por parte del Tribunal de Defensa de la Libre Competencia. Mientras públicamente se proyectaba crecimiento sostenido y ampliación de mercado, en paralelo se activaba una ofensiva judicial que buscaba cuestionar las condiciones estructurales del ecosistema de pagos.

En materia de tasas de intercambio, la compañía evitaba confrontar directamente al comité respectivo, pero reconocía que la decisión de frenar la baja programada obligó a revisar planes de mayor competitividad en segmentos de mayor volumen. Aunque oficialmente se sostuvo que no alteraba la estrategia, el solo hecho de cuestionarlo deja entrever la sensibilidad del modelo a cambios regulatorios.

La dicotomía es evidente: discurso de escalamiento hacia pymes más complejas, proyección de crecimiento de dos dígitos y despliegue de nuevos productos, versus ajustes internos, menor visibilidad y derrota en tribunales.

En mercados financieros altamente competitivos, la narrativa importa, pero la consistencia entre relato y ejecución termina siendo decisiva. Y hoy, en Chile, el caso SumUp refleja precisamente esa tensión.