SONDA activa su primer aumento de capital desde 2012

US$56 millones para financiar contratos y proyectos regionales

SONDA activa su primer aumento de capital desde 2012

SONDA aprobó hoy su primer aumento de capital desde 2012: una operación por $50.000 millones, equivalente a cerca de US$56 millones, mediante la emisión de 193,5 millones de acciones de pago. 

La compañía ligada a la familia Navarro busca financiar su pipeline 2026-2027, en medio de un ciclo de mayor actividad comercial regional. La señal importa porque SONDA vuelve al mercado accionario después de 14 años, con ingresos y EBITDA al alza, pero también con mayores necesidades de inversión.

La tecnológica vuelve al mercado tras 14 años

La Junta Extraordinaria de Accionistas de SONDA aprobó aumentar el capital social de la compañía en $50.000 millones, a través de la emisión de 193.500.000 acciones de pago, nominativas, de una misma serie y sin valor nominal. El Directorio quedó facultado para definir el precio final de colocación, emitir las acciones, solicitar su inscripción en el Registro de Valores de la Comisión para el Mercado Financiero y resolver los detalles del proceso.

El antecedente histórico le da peso a la operación. Se trata del primer aumento de capital de SONDA desde 2012, cuando la compañía recurrió al mercado para financiar su plan de expansión regional. Ese ciclo estuvo asociado a Brasil, México y Colombia. Ahora, la motivación vuelve a ser regional, pero con una lectura distinta: financiar ejecución de proyectos, capturar contratos ya adjudicados y sostener inversiones del plan 2025-2027.

El pipeline presiona la caja y la inversión

El aumento llega después de un primer trimestre de fuerte actividad comercial. En su análisis razonado a marzo de 2026, SONDA informó ingresos por US$390,1 millones, un alza de 12,2% frente al mismo periodo de 2025. El EBITDA alcanzó US$34,5 millones, con un avance de 22,5%, y el resultado operacional llegó a US$21,4 millones, un crecimiento de 42,3%.

La compañía también reportó negocios cerrados por US$636,8 millones, con un crecimiento de 83,5% frente al primer trimestre de 2025. Su pipeline de oportunidades potenciales llegó a US$6.505,8 millones, con Cono Sur y Brasil como los mayores focos de oportunidades.

Durante el año, SONDA firmó cinco contratos por US$128 millones y mantiene otros cuatro proyectos adjudicados pendientes de firma por US$86 millones. La firma estima que deberá invertir cerca de US$53 millones durante 2026 para avanzar en esos proyectos, lo que explica la decisión de reabrir una vía de financiamiento accionario después de más de una década.

Brasil y Cono Sur explican parte del nuevo ciclo

Brasil fue uno de los principales motores del trimestre. Sus ingresos crecieron 21,9%, hasta US$111,8 millones, y el EBITDA subió 163%, con un margen EBITDA de 8,6%. En Cono Sur, donde se incluye Chile, los ingresos crecieron 7,5%, hasta US$216 millones, con un margen EBITDA de 8,4%.

Ese desempeño ayuda a explicar por qué el aumento de capital no se lee solo como una operación financiera. SONDA está buscando recursos para sostener una cartera de proyectos que exige ejecución, inventarios, capital de trabajo y capacidad operativa en distintos países.

El mercado mira precio, calendario y dilución

El punto sensible ahora está en las condiciones de la colocación. El hecho esencial no informa cuándo será definido el precio final ni detalla el calendario completo de la operación. La emisión contempla un periodo de opción preferente para los actuales accionistas y el primer llamado podría realizarse hacia la última semana de julio o la primera de agosto, de acuerdo con estimaciones expuestas por la administración.

La definición del precio será clave para medir el verdadero alcance de la operación. Ahí se verá cuánto respaldo encuentra SONDA en el mercado, bajo qué condiciones logra levantar recursos y cuál será el eventual efecto de dilución para sus actuales accionistas.

La señal financiera tiene un matiz relevante: SONDA llega con liquidez corriente de 1,9 veces, leverage financiero de 0,6 veces y cobertura de gastos financieros de 2,3 veces, pero también con una ganancia neta atribuible a la controladora que cayó 14,1% por mayores costos financieros, otros gastos e impuestos.

La capitalización busca darle más espacio para ejecutar un pipeline que debería empezar a reflejarse con más fuerza entre fines de 2026 y 2028.