Mas termina de liquidar gestión de Pacheco en Codelco

Presión por costos, producción, deuda y NovaAndino

Daniel Mas aborda la situación de Codelco tras el nombramiento de Bernardo Fontaine.

El biministro de Economía y Minería endureció el diagnóstico sobre la estatal y dijo que enfrenta una crisis productiva, de seguridad y gestión. También abrió la puerta a profundizar asociaciones con privados.

 

Daniel Mas elevó este domingo la presión sobre Codelco. En entrevista con Mesa Central, el biministro de Economía y Minería afirmó que la estatal está “fuera de control” y vinculó la llegada de Bernardo Fontaine a la presidencia del directorio con la necesidad de “retomar el control” de la compañía.

 

El diagnóstico llega tras la inminente salida de Máximo Pacheco y en medio de cuestionamientos por producción, deuda, seguridad y gestión interna. Según Mas, Codelco prometía producir 1.700.000 toneladas en 2025, pero hoy estaría “al borde” de 1.300.000 toneladas.

 

Mas endurece el diagnóstico sobre la estatal

 

El tono del ministro marcó un giro frente a la discusión pública sobre Codelco. Consultado por las declaraciones de Fontaine, quien habló de una “mochila de plomo”, Mas sostuvo que la situación debe evaluarse por los hechos.

 

El secretario de Estado apuntó a dos episodios que, según dijo, reflejan problemas internos de control. Primero, mencionó el accidente del año pasado y afirmó que después de ese hecho “un grupo de ejecutivos” ocultó información al directorio. Luego agregó que hoy se estaría viendo nuevamente “un grupo de ejecutivos” que vuelve a ocultar información.

 

Mas también cuestionó la trayectoria productiva de la minera. Según el ministro, Máximo Pacheco había señalado que en 2025 Codelco produciría 1.700.000 toneladas. Sin embargo, aseguró que la compañía está “al borde” de 1.300.000 toneladas y que las perspectivas para los próximos años “no son mucho mejores”.

 

La deuda y la producción quedan bajo presión

 

El diagnóstico del biministro no se limitó a la producción. También apuntó al endeudamiento de la minera estatal. Mas sostuvo que Codelco tiene niveles de deuda “mucho más altos” que los recibidos por la administración saliente y que, según lo informado en la última junta, esa deuda probablemente seguirá creciendo durante los próximos cuatro años.

 

Ante la pregunta sobre si la empresa podría dejar de funcionar, Mas descartó ese escenario. Pero sí planteó que Codelco “cada día viene dejando menos resultados” y menos impuestos para financiar programas sociales.

 

Luego definió el cuadro como una “crisis multifuncional”: productiva, de seguridad y de gestión. Esa caracterización instala una presión directa sobre el nuevo gobierno corporativo, que deberá presentar un plan en el corto plazo.

 

Asociaciones con privados entran al debate

 

Mas descartó que privatizar Codelco sea una opción del gobierno o del gobierno corporativo. Sin embargo, abrió espacio para profundizar el trabajo conjunto con empresas mineras privadas.

 

Según dijo, esas asociaciones podrían aportar conocimiento, capital y activos. A su juicio, no se trata de una privatización, sino de una fórmula para darle valor a la compañía.

 

El ministro también señaló que el primer foco estará en el gobierno corporativo. Entre las medidas que mencionó están un plan de contención de costos, la focalización en algunos proyectos y la búsqueda de asociaciones con privados.

 

La señal es relevante porque Codelco enfrenta una tensión simultánea: producir más, contener deuda, recuperar confianza interna y sostener su aporte fiscal. La llegada de Fontaine no solo marca un cambio de nombres. También abre una etapa en la que la estatal quedará bajo examen por costos, productividad y capacidad real de ejecutar sus proyectos estructurales.