La Parva lleva teleférico al SEA por zona protegida

Proyecto en santuario

La Parva lleva teleférico al SEA por zona protegida

Ski La Parva S.A., controlada por Mountain Capital Partners (MCP), pidió en mayo de 2026 al Servicio de Evaluación Ambiental (SEA) pronunciarse sobre su proyecto de teleférico en Lo Barnechea.

La obra - oficialmente Góndola La Parva - considera cabinas cerradas para ocho pasajeros, 1.440 metros de longitud, 14 torres y dos estaciones entre Parva Chica y el sector 3100. La revisión importa porque el trazado se ubica dentro del Santuario de la Naturaleza Yerba Loca, una zona protegida donde la autoridad debe definir si exige ingreso al SEIA.

La inversión que rodea al nuevo teleférico

La iniciativa se inserta en un plan de inversión de US$17,5 millones de Mountain Capital Partners para modernizar La Parva y Valle Nevado. Ese paquete considera mejoras en andariveles, fabricación de nieve, maquinaria, servicios y una góndola para ocho personas que conectaría La Parva con el sector del 3.100. El costo específico de esta obra no aparece detallado en la consulta de pertinencia ambiental.

El proyecto apunta a reforzar la conectividad interna de un centro de ski que ya opera con 15 andariveles. Según el expediente, La Parva sostiene que los sectores involucrados tienen alta demanda durante la temporada invernal, especialmente entre usuarios principiantes, intermedios y público familiar. La góndola busca ordenar esos flujos, reducir tiempos de espera y mejorar la continuidad operacional dentro del dominio esquiable existente.

La estación inferior se ubicaría en Parva Chica y la estación superior en el sector 3100. Ambas tendrían estructuras de aproximadamente 15 por 30 metros. La estación superior incluiría áreas de embarque y desembarque, recintos técnicos, sala de máquinas, sala eléctrica y un área de cochera para almacenamiento, lavado y mantención de cabinas.

Por qué el SEA entra al mapa

La consulta no pide una aprobación ambiental completa. Pide una definición previa: si el proyecto debe ingresar o no al Sistema de Evaluación de Impacto Ambiental. La tesis de La Parva es que no corresponde, porque la obra sería una intervención acotada dentro de un centro de ski existente y no configuraría las tipologías de desarrollo turístico, inmobiliario o urbano que obligan al ingreso.

El expediente estima una superficie permanente de intervención del orden de 1.000 m². Esa cifra considera cerca de 450 m² por estación y 84 m² asociados a las fundaciones de las 14 torres, con una huella estimada de 6 m² por fundación. Cada fundación tendría dimensiones aproximadas de 3 metros por 2 metros por 4 metros y un volumen cercano a 40 m³.

La empresa también subraya que el proyecto no contempla nuevas camas, sitios de camping, estacionamientos, loteos, viviendas, urbanización ni sistemas propios de agua potable o tratamiento de aguas servidas. Ese argumento busca separar la obra de una expansión inmobiliaria o turística mayor.

La tensión está en Yerba Loca

El punto regulatorio más delicado es la ubicación. La góndola se emplaza dentro del Santuario de la Naturaleza Yerba Loca, declarado por decreto en 1973, y también dentro de un Área de Preservación Ecológica del Plan Regulador Metropolitano de Santiago. El santuario tiene 39.029 hectáreas e incluye áreas donde se ubican centros invernales como Farellones, La Parva, El Colorado y Valle Nevado.

La Parva sostiene que el proyecto no afectaría de forma directa o significativa los objetos de protección del santuario, porque se desarrollaría dentro de una zona históricamente usada para actividades turísticas, recreativas y deportivas asociadas a la montaña. Aun así, el expediente reconoce que la autoridad debe analizar el literal aplicable a obras en áreas colocadas bajo protección oficial.

Humedales, fauna y flora bajo observación

La caracterización ambiental levanta varios puntos sensibles. En el área de influencia se identificaron 46 taxa de flora vascular, de los cuales el 60,9% corresponde a especies nativas y cinco son endémicas. También se registraron dos polígonos de humedales y vegetación azonal hídrica de alta importancia ecológica, además de unidades de matorral y matorral-estepa con presencia de Azorella ruizii, especie considerada precautoria.

En fauna, el expediente registró 29 especies de vertebrados terrestres: un anfibio, dos reptiles, 20 aves y seis mamíferos. Entre las especies en categoría de conservación aparecen el sapo de pecho espinoso de La Parva, catalogado En Peligro; el lagarto de Bell y el cóndor, ambos Casi Amenazados; además del zorro culpeo, el cururo y el lagarto negroverdoso, clasificados en Preocupación Menor.

El documento también aborda la relación con las “Vegas de Montaña”, humedal urbano declarado por el Ministerio del Medio Ambiente en el sector Farellones-La Parva. La empresa sostiene que las torres, estaciones, fundaciones, accesos, acopios y superficies de apoyo quedarían fuera de sus límites, sin excavaciones, rellenos, drenajes, tránsito de maquinaria ni remoción de vegetación hidrófila dentro del humedal. La relación, según el expediente, sería solo por la proyección aérea del cable.

El historial ambiental de La Parva

La góndola no es el único proyecto reciente del centro de ski en el radar del SEA. El expediente cita consultas de pertinencia anteriores, entre ellas el proyecto Andarivel El Paso, que obtuvo una resolución de no ingreso al SEIA en abril de 2026 y se encuentra en ejecución; los Talleres La Parva, resueltos como no ingreso en 2024; y modificaciones previas a la Escuela de Ski y al macrolote Nueva La Parva, tramitadas en 2011.

Ese historial refuerza un punto de fondo: La Parva ha usado la vía de consultas de pertinencia para obras específicas dentro de un dominio esquiable ya consolidado. La diferencia ahora es que el teleférico es más visible, conecta sectores estratégicos y se cruza con un plan de inversión mayor de MCP.

MCP mira Tres Valles

El controlador también importa. La Fiscalía Nacional Económica (FNE) abrió en 2024 una investigación de oficio por la adquisición de control de Ski La Parva S.A. por parte de MCP. En esa resolución, la FNE señaló que MCP ya operaba Valle Nevado y que, tras la operación, sumaba La Parva en la misma macrozona de deportes de nieve de la Región Metropolitana. Antes de la adquisición, el controlador final de La Parva era Leonidas Vial, con un 71,1% indirecto del capital accionario.

La FNE también identificó a Valle Nevado, La Parva y El Colorado-Farellones como parte de “los tres valles” y advirtió un posible traslape horizontal entre La Parva y Valle Nevado en la gestión de centros de ski. En el mismo documento, la fiscalía citó antecedentes de la industria: en 2023 los centros de ski recibieron 867.277 visitas a nivel nacional y generaron más de 3.000 empleos directos.

El movimiento de MCP no se detiene ahí. En julio de 2025, el grupo anunció su intención de convertirse en accionista controlador de Andacor, dueña histórica de El Colorado y Parque Farellones, además de accionista mayoritaria de Pillán, en Villarrica, y Volcán Osorno. La FNE inició en octubre de 2025 una investigación por esa operación de concentración.

La decisión del SEA, por lo tanto, no solo definirá el camino ambiental de una góndola. También marcará el margen de ejecución de una estrategia más amplia: modernizar La Parva, conectarla mejor con Valle Nevado y consolidar una operación de montaña en una zona donde el negocio de la nieve, la presión ambiental y la mirada de libre competencia ya convergen.