KFC acelera expansión en Chile

Va por nueve locales más

KFC acelera expansión en Chile

KFC quiere seguir ganando terreno en Chile y ya prepara una nueva ofensiva para expandirse en un mercado donde el consumo masivo sigue bajo presión. La cadena estadounidense proyecta abrir al menos nueve nuevos locales durante 2026, en una apuesta por consolidar su presencia fuera de los puntos tradicionales y ampliar cobertura en zonas donde todavía no opera, señaló Diario Financiero. 

La operación local, liderada por Ernesto Lynch, busca empujar un crecimiento más agresivo en medio de un escenario económico todavía frágil. El objetivo declarado es ambicioso: avanzar hacia una red que permita tener un local por cada 100 mil habitantes. En la industria, el mensaje es claro: incluso con menor dinamismo del consumo, el fast food sigue viendo espacio para crecer.

KFC concentra hoy 169 de los 250 locales que el grupo Degasa opera en Chile, donde también controla las marcas Wendy’s y China Wok. La cadena de pollo frito se posiciona entre las de mayor presencia en el mercado local y ahora busca acelerar aperturas con una fórmula que apunta a reducir uno de los principales cuellos de botella del negocio: la lentitud regulatoria.

Para eso, la firma comenzó a implementar locales modulares, un formato prefabricado que permite avanzar en construcción mientras se tramitan permisos. El modelo ya debutó en Príncipe de Gales con una inversión de U$1,3 millones y este año sumará otras dos aperturas bajo ese sistema, en una señal de que el problema ya no es solo demanda, sino también burocracia.

La expansión ocurre en paralelo a un escenario menos cómodo para la industria. Aunque la marca acumuló crecimientos de dos dígitos en Chile durante los últimos años, en 2025 enfrentó mayores costos por el impacto de la gripe aviar en Brasil, mercado desde donde importa parte relevante de su abastecimiento. El golpe presionó márgenes, pero la compañía evitó trasladar el costo al consumidor.

La decisión responde a una lógica cada vez más extendida en el consumo chileno: sostener volumen antes que arriesgar demanda. Con ingresos ajustados y menor holgura en los hogares, el negocio del fast food apuesta a defender una fórmula que sigue funcionando en ciclos de incertidumbre: porciones grandes, precios bajos y velocidad. En un escenario global marcado por shocks logísticos y tensión geopolítica, el sector vuelve a apoyarse en su capacidad de adaptación para sostener crecimiento.