Minería regional con visión logística amplia
El Presidente defendió la desalinización como eje para la minería y el consumo humano, pidió certeza jurídica para la inversión extranjera y puso sobre la mesa infraestructura aeroportuaria, portuaria y pasos internacionales para la región.
José Antonio Kast abrió este viernes 15 de mayo en Copiapó una agenda minera e infraestructura para Atacama que va más allá de un proyecto específico. En su discurso, el Presidente vinculó la ley de desalinización con el abastecimiento para personas, agricultura e industria; pidió certeza jurídica para atraer inversión extranjera; y puso sobre la mesa un aeropuerto internacional, una doble vía, la recuperación del puerto de Chañaral y pasos internacionales. La señal apunta a convertir la región en una plataforma minera y logística para Chile y sus vecinos.
Desalinización entra al centro de la agenda minera
Kast presentó la aprobación de la ley de desalinización como un hito transversal para el desarrollo económico y social del norte. En su intervención, destacó que la norma fue aprobada de manera unánime en el Congreso y sostuvo que el agua debe servir a tres frentes: las personas, la agricultura y la industria.
El Mandatario también remarcó que, tras las discusiones con comunidades y parlamentarios, la ley considera un porcentaje de agua destinado al consumo humano. Según dijo, el uso de agua oceánica permitiría llegar a zonas donde el agua continental no alcanza. Ese punto es clave para Atacama, una región donde el crecimiento minero convive con presión hídrica y demandas territoriales.
Certeza jurídica como señal a inversionistas
El segundo eje fue económico. Kast sostuvo que Chile necesita un “cambio profundo” para entregar certeza jurídica y garantías a las grandes inversiones extranjeras. La frase apunta directamente al clima de inversión y a la competencia del país por atraer capital minero en un contexto de bajo crecimiento y empleo.
El Presidente vinculó esa certeza con el impacto en proveedores, pymes y familias. “Chile necesita grandes inversiones extranjeras para que nuestras familias tengan trabajo”, afirmó durante el discurso. La lectura política es clara: el Gobierno busca presentar la inversión minera como motor de empleo regional y como prueba de una agenda pro crecimiento.
Chañaral y los pasos internacionales entran al mapa
El tramo más concreto de la agenda territorial apareció en infraestructura. Kast planteó que el Estado debe proveer condiciones habilitantes y mencionó la necesidad de avanzar hacia un aeropuerto internacional para Atacama, mejorar infraestructura portuaria y pensar en una doble vía. Fue cauto: dijo expresamente que no estaba prometiendo esas obras y que se trata de políticas de Estado que trascienden a un gobierno.
Dentro de esa lista, el puerto de Chañaral aparece como el punto más específico. El Presidente habló de un puerto abandonado, perteneciente a una empresa pública, y planteó evaluar cómo dragarlo para que vuelva a funcionar. También mencionó pasos internacionales pendientes, una nueva conexión más al sur y la posibilidad de fortalecer el tratado minero con países vecinos.
La implicancia es mayor que una obra puntual. Kast puso a Atacama en una ruta de integración minera regional, donde Chile podría aprovechar su cercanía con los puertos, su capacidad logística y el desarrollo de agua desalinizada para movilizar producción propia y de países vecinos. El próximo paso será ver si esa señal se traduce en proyectos con presupuesto, calendario y responsables definidos.
