Arturo Vidal y Gary Medel principales rostros
La Comisión de Deportes de la Cámara abrió el 12 de mayo el debate sobre un proyecto que prohíbe contratos publicitarios entre futbolistas profesionales - o sus representantes - y plataformas de apuestas en línea. La moción, ingresada por el diputado Marco Antonio Sulantay bajo el boletín 16471, contempla multas de 150 a 2.000 UTM, equivalentes a cerca de $10 millones a $140 millones. El punto de fondo es la tensión entre financiamiento, publicidad deportiva y credibilidad de los resultados.
Por qué golpea al negocio de las apuestas
La iniciativa no apunta directamente al funcionamiento de las casas de apuestas online. Su foco es más específico: cortar el vínculo publicitario con jugadores activos del fútbol profesional. Es decir, restringir una de las vías más visibles de instalación de marca en un mercado que todavía espera una regulación integral en Chile.
El proyecto se cruza con otra discusión mayor. En el Congreso también avanza el boletín 14838-03, ingresado en marzo de 2022, que regula el desarrollo de plataformas de apuestas en línea y se encuentra en segundo trámite constitucional. Esa iniciativa busca establecer un marco para un negocio que opera bajo fuerte escrutinio jurídico, tributario y sanitario.
La presión sube por conflicto de interés
El argumento político detrás de la moción es que los futbolistas no son un canal publicitario cualquiera. Son protagonistas directos de los eventos sobre los que se realizan pronósticos. Por eso, los diputados Marco Antonio Sulantay y Hotuiti Teao han sostenido que la relación genera un conflicto ético y de interés cuando un jugador activo promociona plataformas donde se apuesta sobre partidos, resultados o desempeños deportivos.
La Comisión de Deportes también abrió la puerta a una discusión más amplia. El diputado Cristian Mella planteó que la prohibición debiera extenderse a deportistas profesionales de otras disciplinas, punto que fue compartido por Carlos Chandía, Cristian Contreras y Matías Fernández.
Los nombres que aterrizan el conflicto
La discusión no ocurre en abstracto. Entre los futbolistas activos mencionados públicamente por promocionar casas de apuestas aparecen Arturo Vidal y Gary Medel, dos referentes de la llamada Generación Dorada. El caso de Vidal ha sido asociado a Jugabet y a códigos promocionales ligados a su imagen, mientras que Medel aparece vinculado a Juegalo, según publicaciones de prensa. Esa exposición es precisamente la que el proyecto busca cortar: jugadores profesionales promocionando plataformas en las que también se puede apostar sobre partidos, resultados o desempeños deportivos.
La diferencia es relevante. La moción no apunta solo a ex figuras del fútbol convertidas en rostros comerciales. El texto prohíbe contratos publicitarios entre jugadores de fútbol profesional o sus representantes y plataformas de apuestas online, con multas de 150 a 2.000 UTM y sanciones duplicadas en caso de reincidencia.
También han existido vínculos de ex seleccionados como Claudio Bravo, Marcelo Salas o Iván Zamorano con marcas del rubro, pero ese grupo abre una discusión distinta: ya no participan directamente en los partidos sobre los cuales se apuesta. Por eso, el punto más sensible para el Congreso está en los futbolistas activos, donde la publicidad, la influencia sobre menores y la integridad deportiva se cruzan en el mismo problema.
Menores de edad quedan al centro del debate
El flanco más sensible está en la exposición de jóvenes a las apuestas online. En la sesión, Hotuiti Teao advirtió sobre ludopatía juvenil y citó antecedentes de la Universidad Andrés Bello y del Instituto Nacional de la Juventud. Según esos datos, la edad promedio de inicio en apuestas online sería de 15 años, el 96% de alumnos de enseñanza media considera muy fácil apostar por aplicaciones y el 53% de los padres lo permite en sus hijos.
La Biblioteca del Congreso Nacional agregó otro dato relevante: hoy existen siete proyectos de ley vinculados a plataformas de apuestas en línea, dos de ellos con suma urgencia. Entre ellos está la regulación general del sector, una señal de que el debate dejó de estar limitado al fútbol y pasó a formar parte de una agenda regulatoria más amplia.
Qué viene ahora
La Comisión de Deportes acordó escuchar al Ejecutivo, al Sindicato de Futbolistas Profesionales y a representantes de las empresas de apuestas antes de votar la idea de legislar durante la primera semana de junio.
Si la moción avanza, el fútbol podría transformarse en el primer espacio donde el Congreso trace una línea explícita entre deportistas activos y publicidad de apuestas. El efecto no sería solo reputacional. También puede reordenar patrocinios, campañas digitales y estrategias comerciales de plataformas que han usado al deporte como principal puerta de entrada al consumidor chileno.
