Nuevo actor entra al mercado.
Akua, la paytech fundada por Carlos Marín, Juan José Behrend y Rodrigo Rodrigues, acelera su entrada a Chile en mayo de 2026 tras levantar US$13 millones y nombrar a Andrés Santiago Kecskemeti, ex Thales, como gerente general para el Cono Sur.
La compañía llega a un mercado sofisticado en pagos digitales, pero tensionado por el avance de open finance, la escalabilidad de la adquirencia y la modernización de infraestructura legacy. Su apuesta es operar como una capa cloud-native para bancos, fintechs, adquirentes, PayFacs, plataformas y comercios.
Kecskemeti llega a Akua después de más de siete años en Thales, donde lideró el negocio de Banking & Payments para América Latina. Más recientemente fue Sales Director en Brasil. La compañía también sumó a Lucía Donnangelo, ex Mastercard, como Chief of Staff, y a José Luis Horta como Head of Solutions & Partnerships, con foco en alianzas estratégicas y expansión de soluciones para el ecosistema financiero regional.
El movimiento no es solo un fichaje ejecutivo. Akua busca instalarse en Chile como infraestructura para la nueva etapa de la adquirencia. La compañía se presenta como un sistema operativo de pagos para mercados emergentes, potenciado por inteligencia artificial, con un Payments Hub modular, nativo en la nube, tecnología propietaria e integración a múltiples rieles de pago.
Para conocer más sobre Akua, su aterrizaje en Chile y los planes que busca desplegar en el Cono Sur, Rang conversó con Kecskemeti sobre el avance de open finance, el costo de mantener sistemas legacy, la irrupción de la inteligencia artificial en pagos y las lecciones que deja Brasil con Pix.
“Chile plantea un desafío distinto”
- Akua entra a Chile en medio de una transformación profunda del mercado de pagos. ¿Qué vieron en el ecosistema chileno que justificó acelerar la apuesta ahora?
Desde la concepción de Akua vemos una falta de infraestructura moderna, escalable y eficiente para que los mercados puedan crecer y ofrecer una oferta diferenciadora al cliente final. En Chile vemos múltiples empresas creciendo en su oferta, pero quedando limitadas en cuanto al crecimiento exponencial por falta de tecnología en los proveedores que dan soporte a su negocio.
Akua apostó por ser el habilitador de ese crecimiento con la mejor infraestructura posible, apoyada sobre inteligencia artificial y liderada por expertos de la industria.
- Usted ha dicho que Chile es sofisticado en pagos digitales. ¿Dónde está entonces el problema?
Chile es uno de los mercados más sofisticados de la región en pagos digitales, con una industria de adquirencia que se ha abierto a nuevos actores y modelos de negocio. Esa madurez plantea un desafío distinto: modernizar una infraestructura con IA que permita procesar, integrar y escalar cada transacción de forma segura y eficiente.
Desde Akua acompañaremos esa evolución con una plataforma propia más flexible, cloud-native y preparada para que bancos, fintechs, adquirentes y comercios puedan innovar con mayor velocidad en el mercado chileno.
Open finance: la crítica apunta a la infraestructura
- Chile abrió su industria de adquirencia a nuevos actores, pero el ecosistema fintech ha criticado el lento avance de las finanzas abiertas. ¿Comparten esa visión?
Compartimos esa visión desde el entendimiento de que no es falta de voluntad, sino falta de tecnología suficiente para dar soporte al ecosistema. Chile es uno de los países más avanzados de la región en términos de ecosistema, pero el negocio adquirente enfrenta claros obstáculos en la escalabilidad y eficiencia. Esos son los grandes desafíos que Akua viene a resolver.
- ¿Qué efectos concretos está teniendo ese retraso sobre innovación, competencia y nuevos medios de pago?
Es difícil estimar los efectos concretos de dicho retraso. Pero claramente compartimos la visión de que un ecosistema más abierto, sin obstáculos, con información en tiempo real y eficiente, habilita una mayor competencia y da beneficios al actor fundamental del ecosistema: el cliente final.
Desde nuestra perspectiva, con nuestra tecnología, los clientes de Akua pueden generar no solo eficiencia operativa, sino también una capa de diferenciación en la oferta, customización y una experiencia para el cliente final sin fricciones. Eso conlleva un escenario de mayor transaccionalidad digital, más seguridad y crecimiento del negocio de nuestros clientes.
- En ese marco, ¿el tema regulatorio lo van a afrontar como compañía o a través del gremio fintech?
Akua nace con un foco muy grande en dar cabal cumplimiento a las regulaciones locales de cada mercado, así como también de las banderas, como Visa y Mastercard. Eso facilita a nuestros clientes ese cumplimiento de una forma ágil y segura.
Claramente nos apoyaremos mucho en la Cámara Fintech y otras agrupaciones del país para acompañar y complementar nuestra oferta con todas las nuevas regulaciones que pudieran surgir a futuro.
Brasil aparece como modelo regional
- Brasil avanzó rápidamente con Pix y open finance. ¿Qué lecciones debería mirar Chile para no perder competitividad regional?
La mayor lección mirando el crecimiento de Brasil, principalmente sobre Pix, es que la tecnología pasó a ser el centro del ecosistema de pagos. Un sistema eficiente, seguro y ágil de pagos está sustentado en una plataforma tecnológica moderna, escalable y cloud.
Brasil también nos enseña que los organismos locales consiguen desarrollar nuevos medios de pago customizados para el mercado, apoyados por una regulación clara, una competencia abierta y siempre pensando en la inclusión financiera de más clientes. En igual sentido, estos nuevos medios de pago deben tener definiciones claras sobre la implementación de IA, puesto que se ha convertido en el nuevo estándar de la industria.
- Chile fue considerado durante años uno de los mercados financieros más avanzados de América Latina. ¿Existe riesgo de que pierda liderazgo frente a otros mercados?
Chile es un mercado que, en términos de ecosistema, inclusión y pagos digitales, ha establecido una referencia para otros mercados. Aun cuando otros mercados están creciendo muy rápido, no diríamos que Chile perderá ese liderazgo ya establecido.
Pero sí confiamos en que, a través de una tecnología disruptiva como la de Akua, el liderazgo pueda continuar ahora desde una visión más enfocada en la aceptación.
El costo de seguir con sistemas legacy
- Muchas compañías hablan de modernizar la infraestructura financiera legacy. ¿Cuál es hoy el principal costo de no hacerlo para bancos y actores de pagos?
El gran costo de no modernizar la infraestructura es no poder dar seguimiento a las nuevas tendencias de pago y a los nuevos casos de uso. Eso acaba generando la imposibilidad de mantener negocios con los clientes actuales y de ganar nuevos negocios.
El sistema de pagos está avanzando a diario, a pasos agigantados, y la falta de actualización de la infraestructura acaba colocando un techo al crecimiento. Los CTOs y CEOs de algunos de nuestros clientes nos han dicho que no ven un “costo de actualización”, sino la “necesidad de actualización” de su infraestructura.
IA: más eficiencia, menos fricción
- Akua se presenta como una infraestructura de pagos potenciada por IA. ¿Qué cambia realmente para bancos, adquirentes y comercios más allá del discurso tecnológico?
Cambia todo. La IA ayuda a bancos, adquirentes, comercios y agregadores a montar una solución eficiente de pagos, con los más altos estándares éticos y de seguridad, pudiendo focalizarse en lo que realmente importa para ellos: el crecimiento de su negocio.
Desde Akua pensamos a diario cómo implementar IA en nuevos procesos, productos y servicios para generar eficiencia y potenciar nuestro trabajo. Eso mismo lo trasladamos en nuestra tecnología a nuestros clientes, ayudándoles a identificar puntos de eficiencia, economía de costos y cómo hacer crecer más su negocio.
- Ustedes también hablan de pagos agénticos. ¿Qué significa eso en la práctica?
Para los próximos años, la ambición es que Akua sea la infraestructura moderna de adquirencia sobre la que se construye el comercio digital y físico en Latinoamérica.
Eso significa profundizar la presencia en los mercados donde ya operamos, seguir ampliando nuestra cobertura de medios de pago y redes, y avanzar en capacidades de inteligencia aplicada al flujo transaccional. A eso llamamos pagos agénticos: decisiones automatizadas en tiempo real sobre ruteo, reintentos, prevención de fraude y optimización de aprobación, integradas directamente en la infraestructura.
La competencia no está donde parece
- ¿Con quién compite realmente Akua en la región: bancos tradicionales, procesadores históricos o nuevas fintech especializadas? ¿Y en Chile específicamente?
Es difícil encontrar un competidor de Akua, sinceramente, tanto en Latinoamérica como en Chile, porque nuestra propuesta de valor es diferente de la de procesadores, adquirentes, bancos o fintech especializadas en algún producto o servicio específico.
En Akua primero creamos la tecnología para soportar el negocio adquirente que operaba en 2025, pero hoy estamos muy lejos de eso. Hemos implementado tecnología que algunos aún están intentando entender cómo funciona. Intentamos anticiparnos a la demanda que vendrá y, en esa materia, aún no hemos hallado un competidor claro.
Lo más parecido a un competidor sería Stripe, pero con una gran diferencia de clientes target: Stripe adquiere comercios y Akua brinda los servicios para que agrupadores, PSPs, subadquirentes e incluso adquirentes realicen dicha adquisición de comercios.
Ejecutivos de Thales y Mastercard para escalar
- Usted viene de Thales y Lucía Donnangelo de Mastercard. ¿Qué capacidades buscan incorporar desde grandes corporaciones a una startup regional en expansión?
La visión y experiencia de ambos nos va a ayudar a desarrollar más rápido nuestro modelo de negocio. Estamos expandiéndonos muy rápido, más de lo originalmente planeado. Sus perfiles vienen a complementar la estrategia de Akua y a acompañar ese crecimiento con bases sólidas obtenidas en grandes compañías.
Su conocimiento del negocio es un gran activo para Akua, porque ambos han desarrollado extensas carreras en el ecosistema de pagos y en múltiples mercados.
La incorporación de Donnangelo también refuerza esa lectura. La ejecutiva se integra como Chief of Staff para Akua en todos sus mercados, tras su experiencia internacional en Mastercard, donde se desempeñó como Director de Commercial Solutions desde Londres. En el comunicado de la compañía, sostuvo que su foco será traducir la velocidad técnica de Akua en valor concreto para clientes en Chile y la región.
La ambición tras los US$13 millones
- Akua levantó US$13 millones y apunta a consolidarse como actor regional de infraestructura de pagos. ¿Cuál es la ambición real de la compañía para los próximos años?
La ambición de Akua no es ser un procesador más en la región. Lo que estamos construyendo es la capa de infraestructura de adquirencia que hoy no existe en Latinoamérica de forma moderna, unificada y cloud-native.
Para los próximos años, la ambición es clara: que Akua sea la infraestructura moderna de adquirencia sobre la que se construye el comercio digital y físico en Latinoamérica. Eso significa profundizar la presencia en los mercados donde ya operamos, seguir ampliando nuestra cobertura de medios de pago y redes, y avanzar en capacidades de inteligencia aplicada al flujo transaccional.
La entrada a Chile, en ese marco, no es un movimiento aislado. Es parte de una disputa más amplia por quién sostiene la próxima fase del comercio regional. Bancos, fintechs, adquirentes y comercios ya compiten por usuarios. Akua quiere operar un nivel más abajo: la infraestructura que permite procesar, integrar y optimizar cada transacción.
Qué es Akua
Akua es una paytech de infraestructura de pagos para mercados emergentes. Fue fundada por Carlos Marín, Juan José Behrend y Rodrigo Rodrigues, y se define como un sistema operativo de pagos potenciado por inteligencia artificial.
La compañía opera bajo un modelo de Acquiring-as-a-Service, orientado a que adquirentes, bancos, PayFacs, plataformas y comercios puedan integrarse con mayor agilidad, acelerar lanzamientos y escalar operaciones sin fricciones. Según la información entregada por Akua, su plataforma es un Payments Hub modular, nativo en la nube, con tecnología propietaria e integrado a múltiples rieles de pago.
La empresa ha levantado US$13 millones y exhibe entre sus inversionistas a SIMMA, ICVentures, Honey Island Capital, H/Twenty, Krealo, Atlántico, Cathay Latam, Flourish y Propel, según la información corporativa revisada. Su llegada a Chile estará liderada por Andrés Santiago Kecskemeti, gerente general para el Cono Sur.
La diferencia frente a un adquirente tradicional está en el lugar que busca ocupar. Akua no apunta necesariamente a quedarse con la relación final con el comercio, sino a entregar la infraestructura para que otros actores puedan adquirir, procesar y escalar pagos. Por eso la compañía insiste en que no quiere ser “un procesador más”, sino la capa sobre la cual se construya la próxima etapa de la adquirencia en América Latina.
