El superdeportivo que mezcla lujo extremo y ADN de Fórmula 1

Maserati eligió Santiago como escenario para mostrar el MCPURA, un modelo que busca elevar el estándar de los superdeportivos. Concebido como la “destilación pura” de la marca del Tridente, el auto combina un monocasco de fibra de carbono ultraligero, el motor V6 Nettuno biturbo de 3.0 litros con 630 caballos de fuerza y 720 Nm de torque, y un innovador techo electrocrómico retráctil que cambia de opaco a transparente en segundos.
La relación peso-potencia de 2,33 kg/CV, lograda al mantener el peso total por debajo de 1.500 kilos, lo ubica en la liga de los autos más radicales del mercado. Este dato no es menor: en un segmento donde cada kilo cuenta, la ingeniería del MCPURA busca maximizar la aceleración y la precisión dinámica, acercándolo más a un auto de competencia que a un vehículo de calle.
Otro de sus distintivos son las puertas “Butterfly”, inspiradas en el diseño de autos de Fórmula 1 y prototipos de Le Mans, que subrayan el enfoque de Maserati en la deportividad extrema. Estéticamente, el MCPURA evita ornamentos innecesarios: apuesta por líneas limpias y proporciones agresivas, con una paleta de colores exclusiva que incluye el Ai Aqua Rainbow —un azul prismático que cambia según la luz—, además de tonos como Devil Orange y Verde Royale, en homenaje al legado italiano de la marca.
El interior tampoco queda atrás: la cabina está recubierta en Alcántara Ice, con detalles grabados a láser que proyectan el Tridente en relieve tridimensional iridiscente. No se trata solo de lujo: es un diseño pensado para reforzar la conexión sensorial entre conductor y máquina, con acabados que buscan transmitir la idea de precisión quirúrgica en cada detalle.
El trasfondo industrial
El MCPURA se fabrica en la planta histórica de Módena, un guiño al linaje de la marca. Sin embargo, su lanzamiento ocurre en un contexto desafiante: la industria automotriz de lujo enfrenta una transición forzada hacia la electrificación, mientras Maserati insiste en el motor Nettuno V6, una apuesta por mantener vivo el legado de combustión interna. Para los analistas, este modelo es tanto un homenaje a la tradición como una resistencia estratégica frente a una industria en plena disrupción.
Chile como vitrina
En un país donde el mercado de autos de lujo sigue siendo reducido, pero en crecimiento, Maserati busca posicionar al MCPURA como un objeto de deseo aspiracional más que como un producto de volumen. Según Astara Luxury, representante de la marca en Chile, este lanzamiento “es una declaración de principios”: un guiño al consumidor local que quiere diferenciarse en un escenario global cada vez más homogéneo.